Alimento de guanes y santandereanos
Por Alirio Gómez Martínez
Periodista
La alimentación del pueblo guane era muy variada, la sabían equilibrar como hoy lo recomiendan los profesionales en la materia. Consumían productos de origen animal y vegetal en abundancia. El investigador e historiador Roberto Lleras nos recuerda que uno de los alimentos favoritos eran las hormigas culonas. “En las mesetas y los cañones de los ríos se encuentran en abundancia las hormigas, utilizadas desde la época prehispánica como alimento”. Este animalito, hoy lo utiliza el pueblo santandereano como uno de sus más valiosos símbolos y lo consume en abundancia, por toneladas. Las traen de la región de San Gil y Barichara. Miles de hormigueros en regiones como Bucaramanga, Floridablanca y Los Santos han desaparecido por efecto del veneno y en avance del urbanismo. No se puede hablar de Santander sin hacer alusión a las culonas que son vendidas a muy alto precio y se pueden obtener con facilidad todos los días del año, además de que son exportadas como alimento exótico.
La fauna silvestre ha desaparecido en toda la región. Ya no es posible ver al venado, el armadillo y gran cantidad de peces en nuestros ríos y quebradas y que abundaban por toda la geografía del pueblo guane. La contaminación ha cobrado caro. Nuestros campesinos siguen cultivando los mismos productos a excepción del algodón que decayó totalmente. “La base de la subsistencia fue la agricultura, especialmente el cultivo de maíz. Se cultivaron además la yuca, la papa, arracacha, ahuyama, plátano hartón, calabaza, ají, tomate fríjol, cacao y, en gran escala, el algodón y el fique utilizados para la industria textil”. (Ardila 1978). Sobre el cacao los herederos de la cultura guane se han convertido en los principales productores del país. Regiones como San Vicente, Rionegro y Cimitarra llevan la delantera. Es raro el descendiente de los guanes, a 2011, que no consuma diariamente yuca, plátano, tomate y ají. La producción de frijol es una de las más grandes de Colombia en las zonas de Barichara y San Gil.

El maíz, perece un capítulo especial. Se le consumía de muy variadas formas y era considerado por un regalo de Dios. Carmen Rosa Pinilla Díaz, del Centro de Historia de Zapatoca publica: “El principal cultivo de los Guanes era el maíz, “rey de las plantas espigadas”, como lo llamó don Andrés Bello y que ellos, en su idioma, llamaban “aba” y era la base de su alimentación. Con él preparaban la exquisita “maz
amorra”, o “SUQUE” y con el mismo fabricaban el “FUN” o pan, en forma de deliciosos bollos o “BUN”, la sabrosísima pasta de maíz o arepa, a la cual daban el nombre de “TIJITAFUM”; el maíz era el componente de su bebida favorita, la chicha, palabra totalmente indígena, que significaba para ellos “bebida para nuestros varones”…. A falta de leche, de grasas y de carne, balanceaban su alimentación con gran cantidad de frutas: aguacates, guanábanas, papayas, piñas, cocos y dátiles, que llegaron a ser alimentos apreciados por los españoles”.
Otros cultivos que no eran alimento pero si de uso frecuente para otros menesteres: “La coca o ayo, eran estupefaciente, usado por los Guanes, con el nombre de “ETA”, para calmar la sensación de hambre y perder el temor, para animarse a realizar esfuerzos casi sobrehumanos, en la conducción de piedras y maderos; también les producía cierta euforia para sobreponerse a las condiciones penosas de la vida” afirma la misma autora Zapatoca. Hoy la ley prohíbe el cultivo. El fique destacaba como cultivo importante. Es una fibra con la que hacían infinidad de productos como cordeles, lazos, mochilas, sobreros, calzado, etc. Esta actividad industrial a baja escala subsiste en poblaciones como Aratoca, Curití San Gil, Barichara, etc. Esta seriamente amenazada por las fibras sintéticas. Indudablemente que Santander ha cambia de la ápoca de los guanes a hoy, pero hay cosas que nunca jamás desaparecerán, las llevamos en la sangre. Son cuestiones genéticas.
